La lista de invitados de una boda

fotografo de boda Vitoria

Multitudinaria vs íntima

Antes de empezar a definir la lista de invitados, tendríais que tener claro el tipo de boda que os gustaría organizar. Hay dos opciones. Por un lado, podríais optar por una boda con numerosos invitados. O por el contrario, podríais optar por una boda más íntima, donde la lista de invitados sería más reducida.

Para elegir uno u otro tipo de boda, tendríais que pensar en vuestra forma de ser. Si tenéis una forma de ser extrovertida, os gusta estar en todas las salsas, disfrutáis siendo en centro de la fiesta y estando con unos y con otros; en ese caso está claro, vuestra boda tendría que tener una lista de invitados numerosa.

Pero si por el contrario, vuestra forma de ser es más introvertida, os gusta más disfrutar de las personas queridas, rodearos de un entorno familiar, dedicando todo el tiempo a las personas que más queréis, en ese caso no hay duda, vuestra elección debería ir encaminada a una lista de invitados más íntima, donde invitéis solamente a los más allegados.

Por dónde empezar

Primero, cada uno por su lado. Cada uno de vosotros debería hacer su propia lista de invitados. No vale copiarse. Cada uno lo suyo. Cuando ambos tengáis vuestra lista, entonces se pone en común y se ve que invitados son en común. De esta manera hay menos riesgo de que os dejéis a alguien.

Que no deberíais hacer nunca

La hora de confeccionar la lista de invitados puede llegar a ser uno de los primeros puntos de tensión entre vosotros. Puede que uno de los dos no esté de acuerdo con invitar o dejar de invitar a tal familiar o familiares, o a tal o tales amigos. No deberíais tratar de disuadiros el uno al otro. Si le convences o te convence, luego puede quedar un resentimiento que dure toda la vida. Además, probablemente para esos invitados para los que estáis en duda, sea un compromiso ir a vuestra boda y os pongan una excusa.

Compromisos los justos

Seguramente tenéis en la cabeza personas que tienen que estar sí o si. Pero, probablemente habrá otras que no lo tengáis tan claro. Esas otras personas con quién compartís alguna faceta de la vida pero que no son pilares en vuestras vidas. Mi recomendación es que os sinceréis con vosotros mismos y hagáis lo que realmente os salga de dentro. Hay veces que hay ciertos compromisos familiares, pero si no os sale de dentro, no les invitéis. Lo mejor es que lo tratéis de explicar lo mejor posible en el interior de la familia. Y si aun así, vais a provocar un serio conflicto, por ejemplo con vuestros padres, porque creen que es estrictamente indispensable invitar a tal o cual, mi consejo es que lo invitéis. No merece la pena generar un mal rollo con eso. Probablemente para ese invitado también sea un compromiso y ponga cualquier escusa

Invitar al café

Con aquellos invitados con los que estéis en duda, una buena alternativa podría ser invitarles al café. De esta manera, podréis tenerles cerca ese día, sin que se sientan desplazados. De esta manera, compartirán con vosotros la sobremesa y el baile, participando de este día tan importante para vosotros.

Tenéis que tener en cuenta que el restaurante os cobrará un extra por los invitados que se sumen al café. Además, normalmente los invitados que asisten a la sobremesa no suelen realizar ningún aporte económico.

El descenso de la lista de invitados

Una cosa es el número de invitados a los que invitáis y otra diferente los que vendrán. A pesar de que hayáis invitado a los familiares y amigos más cercanos, siempre habrá bajas. Es inevitable. Si lo pensáis bien, cuántas veces habéis organizado una comida con amigos o familiares y ha habido gente que no ha podido ir por los motivos que fuesen. Tened en cuenta que más o menos de media de bajas en una boda suele ser entorno al 20%.

Dónde acomodar a los invitados

En este punto tenemos que diferenciar a los invitados según su procedencia. Dependiendo de lo lejos que tengan que venir, lo más probable es que se quieran quedar a dormir por los alrededores. La mejor opción aquí es poder alojarlos a todos en el mismo hotel. Ya que si se distribuyen los invitados por diferentes establecimientos, luego es más lio organizar el transporte. Es más sencillo y vuestros invitados os agradecerán poderse alojar en el mismo sitio donde se celebre el banquete. Si por lo que sea no les cuadra, es mejor que se busquen ellos otra alternativa por su cuenta. En ese caso, ya no estaréis obligados a facilitarles desplazamiento. Además, hoy en día, gracias a internet, tienen muchas opciones a su disposición, que seguramente se ajustarán a sus necesidades.

Consejos para contratar hotel

Negociad con el hotel el precio por habitación. Podréis conseguir mejores precios en función de la cantidad de habitaciones que necesitéis. Os aconsejo que el precio que cerréis sea sin desayuno, ya que la fiesta se suele alargar y los invitados suelen irse tarde a dormir. En cualquier caso, si alguien quisiera, podría contratarlo directamente al llegar al hotel.

Un detalle que vuestros invitados apreciarán es que negociéis la hora de salida, ya que probablemente a la gente se le peguen las sábanas después de la fiesta.

Otra recomendación es que bloqueéis la reserva de habitación sin coste hasta treinta días antes de la boda. La forma que más se utiliza es bloquear a vuestro nombre el número de habitaciones en función de una previsión optimista. Luego, se proporciona a los invitados esa referencia para que cuando llamen para reservar les apliquen el importe rebajado que habéis obtenido.

Le podéis pedir al hotel que os haga un pequeño documento con la referencia, el precio, el teléfono al que hay que llamar para reservar y algunas fotos. Luego vosotros se lo mandaríais a todos los que lo necesiten de vuestra lista de invitados.

De vez en cuando podéis llamar al hotel para que os vayan diciendo cómo van las reservas.