Como diseñar un buen banquete de boda

fotografo de boda Vitoria

Es momento de pasarlo bien. Ya ha pasado el momento del acto formal, donde ha quedado públicamente probada vuestra unión y ahora es momento de celebrarlo. Y la mejor forma de hacerlo es que un buen banquete, bien comida o bien cena. Vuestros invitados quieren hacerse participes de vuestra felicidad y la fiesta que les tenéis preparada es la mejor forma de conseguirlo.

Es muy importante pensar cómo queremos que sea nuestra celebración. Debemos imaginarnos el evento lo más al detalle posible. En esta fase juegan un papel importante nuestros gustos y apetencias. Es momento de pensar cómo vamos a festejar este gran día. Pero cuidado, que el presupuesto es limitado. Deberemos equilibrar muy bien cada elemento que entre a formar parte. Hay que tener en cuenta que el banquete es la parte más importante del presupuesto. Tenemos que fijarnos muy bien en los precios y negociar hasta el último detalle. Es una pelea constante entre nuestros gustos y la capacidad de gasto que tengamos. Muchas veces nos tocará simplificar para minimizar los costes.

El lugar perfecto para celebrar la boda

Existe un sinfín de posibilidades. Cada vez se ve celebrar bodas en lugares de lo más insospechados. Pero esquematizando un poco, se pueden establecer dos tipos. Por un lado están los lugares preparados para la celebración de bodas, como son los restaurantes y hoteles. En estos sitios os ofrecerán todos los servicios. Además, probablemente tengan una experiencia dilatada en la preparación de estos eventos. Por otro lado están los lugares donde tendréis que encargaros de todo. Me refiero concretamente, por ejemplo, a alquilar una finca en un bello paraje y a partir de ahí, encargarse de contratar todo. Desde el catering, alquiler de mobiliario, servicios portátiles, electricidad, sonido, iluminación y un largo etcétera.

Si optáis por esta segunda opción es importante que penséis bien en toda la infraestructura necesaria. Pensad también en el plus que supone en cuanto a tiempo y trabajo. Por lo que mi recomendación en este caso es que acudáis a un profesional con experiencia en la organización de este tipo de eventos.

Si ya os habéis decidido por el tipo de celebración que queréis, es el momento de pasar a valorar las diferentes opciones. Para ello, es importante marcarse un presupuesto y a partir de ahí empezar a mirar en base a la distancia. Lo ideal es partir de más a menos. Por ejemplo, haciendo una lista de todos los lugares candidatos, buscándolos en internet o en guías varias. Posteriormente, haced una selección en base a vuestros gustos. Por último, marcaros unas rutas para verlos y hablad con los responsables para ir descartando los que no os convenzan. Lo ideal sería quedaros con dos o tres a los que hacer una revisión más exhaustiva comparando precios.

El diseño del banquete de boda

Una vez que tengáis el sitio decidido, es el momento de pensar cómo queréis que sea vuestro gran banquete. Desde mi punto de vista tenéis dos opciones. Por una parte, podéis centrar el peso en el menú, eligiendo uno contundente. En ese caso, reducid el peso de los aperitivos. Una segunda opción es darle más peso a los aperitivos, dándole más continuidad a esta parte de la comida. Lógicamente, deberéis aligerar el menú central.

La mayoría de hoteles y restaurantes especializados en bodas os ofrecerán una degustación de platos. Normalmente, a esas degustaciones podréis llevar a varios acompañantes. Por ejemplo, la pareja y los padres y suegros. O igual algún hermano o hermana. Estas degustaciones son muy importantes para que os podáis hacer una idea de los platos que ofrecen y poder diseñar así vuestro menú ideal.

Hasta aquí la parte más tradicional con respecto al banquete. Pero tenéis que tener en cuenta que existen otras posibilidades. En realidad, lo mejor es que cada uno piense bien lo que le apetece y a partir de ahí se planifique. Por ejemplo, en las bodas de tarde, donde las cenas pueden ser más ligeras. De esta manera, se puede establecer una serie de aperitivos donde los invitados pueden estar de pie, interactuando libremente unos con otros. Luego, se puede pasar a un buffet, o un cóctel. En estos casos, se genera un ambiente mucho más relajado y distendido.